Informe MCE – Primer Semestre 2014

portaditaEl siguiente informe consolida las cifras de MCE en este primer semestre del año 2014. Continuando en nuestra constante y riguroso cumplimiento misional, presentamos unos resultados que en lo que hace referencia al componente Homicidios dan cuenta por si solas de una profundización de La inseguridad para a vida en la ciudad de Cartagena. Las cifras, para usar palabras de la Organización Mundial de la Salud, ascienden a  “tasas de homicidio con niveles de epidemia”.Descargar informe completo, Aquí! 

En el lapso comprendido entre enero y junio de 2014 se han registrados 144 casos de homicidios en la ciudad representando la cifra más alta para cualquier semestre en todos los años de los cuales se tienen cifras, datos y estadísticas en el Distrito. Al observar el comportamiento de este registro para los últimos 12 meses la cifra de 300 casos de homicidios ocurridos entre Junio 2013 a mayo 2014. Cifras sin ninguna duda alarmante y una referencia de lo débil que se muestra la seguridad ciudadana en cuanto a la vida misma.

Analizados los datos desagregados y territorializados se hacen evidentes recurrencias marcadas como constantes en el contexto de los homicidios en Cartagena. El primero de ellos es la frecuencia de casos en barrios caracterizados por el nivel 1 de estratificación socioeconómica. Así por ejemplo, los informes mensuales de los últimos 10 años muestran como estos se concentran en barrios de las comunas 4, 5 y 6. Y dentro de estos barrios, como Olaya en sus diferentes sectores;  El Pozón, La Candelaria y otros de la mismas comunas en los cuales su característica común a ser de estrato 1 y las condiciones ambientales son precarias. Es una situación que se torna dramáticamente en parte del paisaje social de la ciudad que desensibiliza la valoración de vida en el imaginario colectivo y sobre lo cual debemos trabajar en la profundización de la interpretación de fenómeno en cuanto a sus orígenes a partir de no solo tener en consideración  al cubrimiento mismo de la fuerza pública en su número, sino también factores de carácter socioeconómico que aunque no esté probado que sean de relaciones causales, son sin embargo buenos instrumentos para aproximarnos a este conocimiento lo más aproximado a lo real.

Cartagena de Indias tiene singularidades que podrían dar pistas explicativas parciales. Una de ellas, la principal, es su condición de puerto marítimo y ser ruta de tránsito de exportación de drogas. Se ha observado que cuando las incautaciones aumenta se han presentado aumento de los homicidios, específicamente los homicidios por sicarito tal como sucedió en el primer trimestre del año. Pero igualmente es relacionable en un acercamiento inicial, el grado creciente de intolerancia social que se infiere del aumento de las víctimas por riñas personales o de pandillas, violencia intrafamiliar. Otro aspecto a destacar en este búsqueda inicial de razones explicativas desde la perspectiva sociológica encontramos que además de la intolerancia social anotada, los hurtos con saldo mortales de víctimas han igualmente presentado un aumento. El ser puerto y destino turístico también ha estimulado el mercado del sexo y de la droga como recurrentemente lo han registrado investigaciones académicas recientes y los medios masivos de comunicación locales.

Cartagena ha sido por otra parte, destino de miles de desplazados en los últimos años, su cálculo en algún momento superó los 80,0000 desplazados, según agencias oficiales y ONGs  vinculados a la problemática, asentados en el territorio   distrital; esto ha significado el proceso de adapte de los recién llegados, sin una eficiente asistencia social para este. Ha sido igualmente punto de llegada de otros inmigrantes  motivados por razones de carácter económico y con fines de radicarse en la ciudad, como lo evidencia que las tiendas de barrios hayan sido relacionadas con el aumento de comerciantes venidos de Antioquia particularmente, una nueva re mestización de la ciudad que se amalgama con una puesta en años recientes en valor del suelo de forma notoria en el centro histórico lo cual traduce en una gentrificación acelerada y desplazadora de residentes históricos y muy dinámica que trastorna cultura y costumbres.

El perfil socioeconómico de las víctimas de homicidios, hasta donde la captura de información en la fuente permite hacer inferencias razonadas consistentemente lógicas, muestra que estas estuvieron mayormente vinculados a la Economía informal o a las ocupaciones por cuenta propia. En su gran mayoría pueden ser categorizados como pobres, con bajos niveles de escolaridad, hombres jóvenes, víctimas en barrios con características de pobreza. Por otra parte, el hecho de que una gran parte de homicidios han sido resultados de sicariato permite, por su número y frecuencia inferir que paulatinamente esta actividad se convierte en una actividad generadora de ingreso para el ejecutante desde lo delincuencial, es decir, una nueva actividad perversa y criminal, se convierte en actividad ocupacional informal. Podríamos abreviar que es una secuencia de hechos entre pobres, son pobres los ejecutantes, son pobres las víctimas, son de pobres los barrios de mayor frecuencia de homicidios.

Mientras, la economía ha crecido medida por su PIB y la Tasa de desempleo arroja datos oficiales de una continua disminución, al tiempo que se anuncian datos de persistente disminución del desempleo. Sin embargo, datos de un estudio de hace unos 8 años, por lo tanto desactualizado pero de gran ayuda en este intento inicial de plantear dudas razonables, desarrollado por el autor de estas líneas, arrojaban una distribución del Va, la riqueza nueva generada en el territorio mayormente en el sector secundario, industrial, en el enclave petroquímico, solo alrededor del 9% iba a Salarios y Prestaciones sociales. Esto es suficiente para dar en una pista de gran importancia. En Cartagena la concentración del ingreso ha ido en aumento y la exclusión social se ha hecho visible en términos de la inversión social necesaria para dotar de vida digna y bienestar social a los cartageneros. Es decir la sociedad cartagenera se ha polarizado socialmente, articulando los aspectos rápidamente mencionados el escenario de ciudad se constituye en un escenario proclive a la violencia.

El amalgamiento en el largo plazo de pobreza y exclusión social en Cartagena ha decantado en una ciudad fragmentada como reiterativamente se ha afirmado en diversos estudios e investigaciones académicas. Esto llama a estudiar las transformaciones culturales implícitas como es el surgimiento de una cultura marginal que no se fundamenta en los valores socialmente aceptados, y que por el contrario, los niega a favor de los propias construidas sobre una institucionalidad informal en la cual el miedo y la fuerza son basamentos de leyes sociales para el convivir de estos excluidos, es decir, tienen sus propias leyes.

Desde el Centro de Observación y Seguimiento del Delito, COSED, le hemos dado mucha importancia a propiciar el debate sobre la problemática de la violencia en el Distrito considerando aspectos interdisciplinarios y por tanto un tratamiento complejo y ajustadamente articuladas  la violencia e inseguridad es un fenómeno sociopatico social que requerirá desbrozar más allá de pensar que la solución está mayormente en la coerción a través de las fuerzas legitimas del Estado. No es así. Una mirada sosegada y reflexiva sobre el fenómeno nos dirá que podría, ser sin sorpresa alguna, que encontremos que a diferencia del pensamiento común de no relacionar la pobreza con la violencia, en Cartagena con una polarización social, un alto proceso de gentrificación, una puesta en valor del uso de suelo y una alta concentración del ingreso y la precarización de ingresos podríamos estar sufriendo las consecuencias de esta combinación de factores.

El COSED ha propuesto reiterativamente discutir sobre la posibilidad de crear zonas especiales de desarrollo social, concentrando recursos y gestión en particular, a manera de piloto, en las comunas 4, 5 y 6, que territorialmente presentan las mayores frecuencias de los delitos de mayor impacto social. Nuestro CENTRO  ha desarrollado en los últimos dos años el diagnostico de violencia d Cartagena complementado con mapas que permiten visualizar las zonas de mayor frecuencia de estos delitos. Cartagena es centro de atracción y gestión de múltiples Fundaciones, Corporaciones, ONGs en general, que podrían considerar una alianza publico privada, APP, contempladas en el plan de desarrollo nacional, con el Distrito, con sentido de largo plazo que concentre igualmente los dispersos recursos que se Gastan sin articulación o planeación frente a los verdaderos problemas de la ciudad y soluciones potentes que involucren tanto a la sociedad civil, como empresarios y la presencia estatal a través de la  Administración distrital.

Dejamos estas reflexiones iniciales como introducción al análisis del informe del primer semestre de 2014 cuyos resultados llaman a la responsabilidad ciudadana sobre su propia seguridad, pero también a estudiar y diseñar políticas públicas de seguridad ciudadana más potentes y mejor financiadas.

 

FREDI EDUARDO GOYENECHE GONZALEZ

Director Centro de Observación y Seguimiento del Delito, COSED.